Carnaval, Brazil, 2010
From rusty relics to rural revelry - De reliquias oxidadas a festividades rurales
On Friday some friends, Guillermo and Ana, came out from Sao Paolo to visit. They got up at 5.00 am to get on a bus and have the morning with me. We met by coprrespondence many years ago and I did see them on a couple of occasions when they worked as immigrant workers in Swindon, England. Therefore it was very appropriate to take a taxi to the railway museum.
For those who remember the Swindon Railway works, Jundiaí was the engine and carriage construction workshop and centre of the Paulista Railway company and as extensive as the original Swindon site. Now a part of the administrative offices are occupied by a university and the rest of the works are a fascinating ghost town with a small museum in the centre. The curator was overjoyed to have an international visit, and then we wandered the site looking through glassless windows as rusting steam and diesel engines, not able to get any closer because the buildings are in a state of collapse.
Early the following morning I was given a lift to Joanópolis and the action started. Morning and afternoon open airs on the square in the midst of the fairground attractions and the deafening noise of the Carnaval attractions. Joanópolis is actually situated in a bucolic countryside close to the borders of another state Minhais Gerais, but the spiritual need was no less. The social aspects of the campaign attending to people's sight, diabetes, hair (you can call me shorn - or was it Sean after my own visit to the hairdressers), legal consultations etc., all with the backing of the local town hall. However I insisted that the evangelism did not centre itself on just the people coming to the school where we had the base. Rather I distributed Evangicubes to the door to door visitors and we gave basic personal evangelistic training to the drama team, which had gone along with the ideas that they just did their street theatre and then hung around! And the Lord stimulated the brethren in this ministry. The second day of the campaign (Sunday) we staged a funeral procession with a real coffin (empty I should add), a slow beat on a drum, pall bearers, mourners and even a policeman to hold up the traffic as we wended our way to the square. Some people crossed themselves, others headed in another direction but a good crowd came to listen to the priest (I was dressed up in a grey shirt and dog collar for the occasion) as I delivered the funeral oracion. In the afternoon we headed to the square with a samba band lead by a professional Carnaval musician, now converted and called Sydney, who had whipped a drum band into shape. The believers began to be coming back with stories of conversations, conversions and contacts. As a ´pastor´ I was lodged in the guest house of a family, the wife of which had been converted from Catholicism. This presented an interesting situation on Sunday lunchtime when returning to the house to lie down for a few minutes, I was presented to the local diocesan Catholic bishop who was among the relatives invited to lunch. He had a smattering of Spanish and so we had a polite conversation about the origins of Protestantism in Portagnol. Perhaps the most dramatic of testimonies was the profession of repentance and faith of a lady who had been indifferent to the gospel for years because of her association with Spiritism. Together with her was another backslider restored. Less than 24 hours later this new Christian went to be with the Lord through an unexpected heart attack. The urgency of our task could not have been more eloquently underlined. In the evenings we had the local Civic Centre theatre to present a powerful drama of Heaven and Hell, which really did underline questions of eternity. On the last evening I gave an evangelistic address, on this occasion translated by a professional translator from English who caught fire as the weekend went along.
The team´s evaluation forms are still coming in, but perhaps the role of evangelist/ trainer in this weekend has been underlined by a number of people of different ages who are prepared to speak up for their faith with the expectation that God will honour that testimony. One young lady frm the drama team said: ´Last weekend some of us thought you were rather mad, but this weekend we´re beginning to see that what you said from Scripture really works´. No added comments please, but remember what Paul said about when he was beside himself...who was it for?
El viernes pasado unos amigos, Guillermo y Ana, vinieron a visitarme desde Sao Paulo. Se levantaron a las 5.00 de la madrugada para coger el autobús y pasar la mañana conmigo. Nos conocimos hace muchos años por medio de una correspondencia y nos hemos visto en dos ocasiones mientras trabajaban como inmigrantes en Swindon, Inglaterra. Como Swindon es conocido por su museo ferrocarril, fue muy apropiado que, este pasado viernes, cogiéramos un taxi para visitar el museo ferrocarril de Jundiai. Para los que pueden rememorar la fábrica ferroviaria de Swindon, Jundiai fue el lugar de construcción de los locomotores y los carros y el centro de la Compañía Paulista y fue tan extenso como el sitio en Swindon. Hoy en día una parte de las antiguas oficinas administrativas está ocupada por una universidad y los demás es un fantasma fascinante con un pequeño museo en medio. La directora se regocijó en una visita internacional, y luego deambulamos por el sitio mirando por ventanales sin cristales a los locomotores diesel abandonados y de vapor que se oxidaron, sin posibilidad de acercarnos porque los edificios están en un estado de derrumbe inminente.
En la madrugada del día siguiente me llevaron a Joanopolis y entramos en acción. Por la mañana y por la tarde tuvimos reuniones al aire libre en la plaza con un trasfondo de puestos feriales y un bombardeo de ruido de Carnaval. Joanopolis se halla en el campo pintoresco muy cerca a la frontera con el estado vecino de Minhais Gerais, pero la necesidad espiritual no era menor. Los aspectos sociales de la campaña atendieron a la vista, a los casos diabeticos entre el pueblo, su pelo (yo fui pelado tambien), consultas legales etc. todos con el respaldo de la municipalidad. Sin embargo insistí que la evangelización no se centrara solo en las personas que vinieron a nuestra base en un colegio. Mas bien distribuí pequeños "Evangicubes" a los que visitaron en las calles y dimos un entrenamiento muy básico al equipo de teatro. Habían llegado con la idea de hacer sus actuaciones y luego solo ser observadores. ¡Nada de eso! Y el Señor estimulo a los hermanos en su servicio. El segundo dia de la campaña (domingo) montamos un funeral con un desfile con ataúd auténtico (¡aunque vacío!), un tambor tocando la marcha de los muertos, los que llevaron el feretro, los que lloraron y aun una policía (de imitación) para parar el tráfico a nuestro paso hacia la plaza. Miembros del público se persignaron, otros decidieron no cruzar nuestra ruta pero un buen concurso de personas acudió a escuchar al sacerdote (Ken con camisa gris y alzacuellos) según predicara. Para variar en la tarde nos dirigimos a la plaza con una banda "samba" dirigida por un músico profesional que antes tocaba en los Carnivales. Se ha convertido, se llama Sidney, y consiguió meter suficiente ritmo en los demás. Los creyentes empezaron a llegar con historias de las conversaciones mantenidas, de las conversiones y de los contactos. Como un "pastor" me alojaron en una casa de huespedes llevada por la esposa quien se había convertido de un trasfondo catolico. Esto produjo una situación interesante el domingo al mediodía al volver un servidor a descansar unos minutos. Me presentaron al obispo diocesano católico quien se encontraba entre los conmensuales. Tuvo bastante castellano y mantuvimos una conversacion (en Portagñol) cortés sobre los orígenes del Protestantismo. Tal vez el más dramático entre los testimonios fue la profesión de arrepentimiento y de fe de una señora quien se había quedado indiferente frente el evangelio durante años, tal vez por su asociación con prácticas ocúlticas. Juntamente con ella otra quien fue restaurada después de alejarse del evangelio. En menos de 24 horas después la nueva creyente fue a la presencia del Señor después de un fulminante e inesperado coronario. La urgencia de nuestra tarea no podría haberse subrayado de una forma mas elocuente. Por las tardes tuvimos acceso al teatro del Centro Cívico para presentar una obra de teatro potente sobre el Cielo y el Infierno, que realmente se enfrentó de lleno las cuestiones de la eternidad. En la última tarde predique el evangelio, y mi traductora desde el inglés en aquel momento -una profesional - llegó a ser incandescente según avanzaba el fin de semana.
No vi los formularios del equipo para evaluar la campaña antes de partir, pero tal el papel del evangelista en preparar a los santos (Ef. 4. 11- 12) fue enfatizado por diferentes personas y generaciones quienes empezaron a declarar su fe con la expectación que Dios honrara aquel testimonio. Una joven del equipo de teatro dijo : "El fin de semana pasado algunos de nosotros pensamos que estuvieras un poco "tocado", pero este finde hemos empezado a ver que lo que dijiste de las Escrituras tiene razon". No hay necesidad de añadir comentarios ¡gracias!, pero recuerda lo que el apostol Pablo dijo acerca de "si esamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros" (2 Cor. 5. 13).
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